QUINTA PARTE

La "Unione e fomento de Esperanza" tuvo también su escuela de idioma. Desconocemos el momento de su fundación, solo hemos podido rastrear en forma fragmentaria su existencia.

Del libro de Caja de la escuela que existe en la sociedad Italiana pueden extraerse los siguientes datos:

En 1891 el Maestro recibía solamente ochenta pesos y en 1892 no figuran los otros empleados; lo que marca la decadencia del establecimiento. No debemos olvidar que después de la sanción de la ley 1420 del 8 de julio de 1884 el estado estableció la enseñanza obligatoria y gratuita para los niños. Ello implicaba además la obligación de enseñar junto al idioma y tradiciones italianas, castellano, historia y geografía argentina. Con la difusión de las escuelas públicas y gratuitas, los italianos encontraron natural mandar a ellas a sus propios hijos, aún los inscriptos en las sociedades de ayuda mutua e instrucción encontrando más justo transferir a la mutualidad los fondos sociales, sobre todo después que con la crisis del 90 y el envejecimiento progresivo de los socios, las necesidades se habían vuelto más vastas y urgentes.

En el periódico local "La Unión" del 22 de noviembre de 1891 aparece una escuela que reglamentaba la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos.

Poseía 44 alumnos inscriptos, de los cuales 29 se presentaran a exámenes.

Los que no lo hicieron tuvieron que abandonar el colegio porque fueron llamados por sus padres para levantar la cosecha. En esa época el director de la escuela era J.P. Cabrini.

En 1892 el mismo periódico dice: "El 15 de noviembre tuvieron lugar los exámenes en la Escuela de la Sociedad Italiana, dirigida por J. Cabrini, fueron examinados 36 alumnos.14

Favero dice que "En Esperanza, la Unione e Fomento (fundada en 1871) sostenía una escuela primaria para varones, paga, para niños de todas las nacionalidades según el Informe del Regio Vice-Cónsul de Santa Fe, Carlos Nagar, en Emigrazione e Colonie, 1893, MAE, Emigración y Colonias, Roma 1893.15

Desde el 20 de abril de 1893 el periódico local "LA UNION" edita un suplemento en italiano para los colonos que hablaban esa lengua. Salía todos los jueves y se llamaba Revista Settimanale.

En 1895, se puede ver en el mismo el siguiente aviso:

INSTITUTO ITALO ARGENTINO

Desde el 18 de Enero empezaron las clases. Alumnos interno y externos. Enseñanza. Programas de las escuelas elementales y los más importantes conocimientos comerciales. Calles Ferrocarril, a tres cuadras de la estación y a cuatro de la Plaza (traslado).

Director y propietario Prof. Juan B. Cabrini. Condiciones pedagógicas e higiénicas.16

Al año siguiente el aviso aparece ampliado:

1888 - Año IX- 1B96

INSTITUTO ITALO-ARGENTINO / dirigido por el /Profesor de la escuela Normal / Juan B. Cabrini / Calle Ferrocarril Nº 51 Esperanza / Educación primaría y secundaría / Enseñanza especial de correspondencia comercial, teneduría de libros, cuentas de máquinas trilladoras, libretas de reparto y de peones, pagarés, vales, conformes, recibos en cuenta y saldo, etc.

Para hijos de colonos y comerciantes /Se reciben pupilos, medios pupilos, y un número reducido de externos / Servicio completo, tratamiento familiar, alimentos abundantes y sanos /Se acuerdan plazos para el pago de la pensión de los pupilos /se admiten también niñas a las que se enseñan los trabajos correspondientes a sus condiciones, bajo el cuidado de la señora directora.17

El maestro Cabrini dejó Esperanza en 1897 para cubrir el cargo de maestro de la sociedad "Unione e Benevolenza" de Cañada de Gómez. 18

Hacia 1900 la inmigración del sur, el envejecimiento de los socios de las mutuales, la depresión económica y el incremento de la escuela pública gratuita provocaron el decaimiento de las escuelas italianas; aunque la cantidad de alumnos inscriptos nunca fue relevante y a medida que aumentaba el número de las instituciones disminuía el número de inscriptos.

En el caso de la ciudad de Esperanza, esto se manifiesta en el surgimiento de dos importantes colegios religiosos: Colegio San José, para varones y Colegio del Huerto, para mujeres, si a ellos se suma la Escuela Normal que además era gratuita, la importancia de las escuela mutualistas ya no tiene significatividad.

La falta de mención de la escuela y su desempeño en los libros de Actas de la sociedad evidencia que no alcanzó mayor trascendencia.

Que hacia 1900 la escuela ya no existe lo prueba el acta del 24 de marzo de 1900 del libro de Actas de las Asambleas en el que el socia Pompeo Rassetti vende doce bancos de la escuela a dos pesos.

En el acta del 2 de marro de 1902, la Señora Angela Marchetti, viuda de Pardini, directora del Asilo de Huérfanos solicita que la Sociedad le conceda o regale los bancos que ésta posee y usó un tiempo la escuela, encontrándose privada de medios para comprarlos y no sabiendo como dar asiento a los escolares. El tesorero Pompeo Rassetti propone que se los regalen junto con un cuadro zoológico que también perteneció a la escuela, ya que molestaban cuando se realizaban las reuniones. El socio Francisco Artale se opone diciendo que si algún día la escuela renace podrían necesitarse. Finalmente se los conceden con la condición de que si el asilo deja de funcionar, los bancos vuelvan a la sociedad.

Las familias pudientes enviaban a sus hijos a estudiar a Italia, por ejemplo Cayetano Mascciocchi llevó a su hijo a estudiar a un Colegio de Como. 19