Capitulo III:

Las primeras moliendas

 

Las finalidades esencialmente agrícolas del asentamiento de colonos Y las características del cultivo principal, el trigo, hicieron que muy temprano los colonos no solo pensaran en su cultivo, para venderlo tal cual como lo da la tierra, sino que también, pensaran en su industrialización.

En los primeros tiempos de la Colonia Esperanza, cuando muchos de los colonos luchaban por superar su inexperiencia como agricultores, o contra las complicaciones climáticas y las mangas de langostas, que más de una vez hicieron peligrar su futuro como colonia agrícola, un suizo, Martín Gaspoz, por el año de 1859, obtenía del gobierno de la provincia, el permiso necesario para construir un molino harinero movido por el agua del arroyo Cululú.

Se daba el primer paso necesario para la industrialización del producto en su propio lugar de producción. Y, aunque precariamente, surgía la primer industria derivada de la agricultura en la zona de Esperanza.

Entre 1859 y 1870, la cantidad de molinos harineros y las capacidades de sus produciiones no están aún muy clarificadas.

"El permiso que en 14 de abril de 1859 dio el Gobierno a Martín Gaspoz, para establecer un molino harinero a agua sobre el arroyo Cululú y dos molinos más, uno movido a mula y el otro a viento por maquinaria traída de Europa por el señor Sieber, existentes en 1861, fueron los comienzos de la industria harinera de la localidad que llegó a tener 10 molinos a vapor construidos a todo costo..." 3

Pero para llegar a la época de los diez molinos construídos a todo costo faltaba todavía. Faltaba superar años de langostas y malas cosechas.

Hay que tener presente que Esperanza y su éjido agrícola hasta 1870 aproximadamente estuvieron sometidos a un acomodamiento y consolidación. Comienza este proceso, en 1861 cuando logran conseguir sus habitantes, tener el gobierno propio a través de un Concejo Municipal.

Debió resolver también sus problemas de comunicación (En el año 1864 se aprueba el proyecto de construcción de un camino con Santa Fe, y la instalación de un servicio regular de mensajería), además de construirse en 1868 el puente de Mihura, sobre el río Salado.

Debió hacer frente a la epidemia del cólera (1868), que junto con algunas deserciones de colonos, que se producían ante los rindes adversos de las cosechas, mermaron su población.

Recién hacia 1870, la colonia Esperanza, comienza a estabilizarse y a producir a un ritmo creciente y sostenido.

Durante este año 1870, es visitada por el presidente Sarmiento, que iniciaría el ciclo de continuas visitas de presidentes, y como consecuencia de estas, mayores apoyos, hacia una colonia que se empezó a ver como un ejemplo nacional.

En el informe de Guillermo Wilckens de 1872, consigna que en 1871 pudo observar en Esperanza tres molinos, uno de ellos a vapor, un cuarto (que no funcionaba) movido por la acción del viento, notándose un incremento de estos, ya que en un informe de Carlos Beck Bernard, de 1865, este apuntaba: "…la colonia Esperanza está actualmente en completa prosperidad…con molino a vapor, un molino a viento, varias tahonas…" 4

Ante este incremento de la cantidad de establecimientos cabe preguntarnos ¿Qué movía a ciertos colonos o empresarios para querer ser molineros? y ¿Porqué intentaban suerte invirtiendo en construírlos?.

A estas preguntas respondería el origen europeo (más precisamente, suizos, alemanes, franceses, e italianos), de los colonos. Acostumbrados a ver que en sus comarcas era muy común que pequeños molinos se hicieran cargo de elaborar el trigo producido en ellas, y que vendiendo la parte de lo producido al comercio y el resto a los productores para sus necesidades, el oficio de molinero, casi siempre era, motivo de buen lucro.

Pero no son solamente estas motivaciones las que provocan la creciente inversión y construcción de molinos en la zona de Esperanza, sino que hacia 1875 la situación interna y externa del país, unida a esta propensión y cierta experiencia traída acerca de este oficio por los inmigrantes influyen en que se intensifique el interés por construir molinos y hacerse molinero.

En 1875, el centro de producción geográfico del trigo estaba ubicado en las colonias del centro de la provincia de Santa Fe. Esta producción creciente, en continuo aumento por la incorporación cada año de nuevas colonias y áreas cultivadas, hizo que:

"A medida que la producción triguera se destinó en mayoir escala a su comercialización, los colonos cayeron en una situación de dependencia de los comerciantes y molineros. La oferta de trigo era siempre grande al terminar el perìodo de la cosecha, ya que los colonos nos disponían de medios de retener su producción. En consecuencia, las cotizaciones bajaban y los acopiadores e industriales compraban el trigo para revender el grano o la harina meses después a precios muy superiores." 5

El colono que había hecho fortuna o el que había traído un capital de Europa, se asociaba o invertía solo en un rubro que prometía buena recompensa al riesgo. "En casi todas las colonias agrícolas se establecieron durante este primer período, molinos harineros, pues el transporte de la producción triguera a los puertos fluviales, o en el Sud, a las estaciones del ferrocarril, encarecía este producto considerablemente. Recién algunos años más tarde, al iniciarse las exportaciones, se formó un sistema de acopio de cereales que abarcó a toda la zona agrícola." 6

Hasta 1875 las harinas necesarias para el consumo de la República Argentina aún no alcanzaban, importándose en caso de faltas. Ante esta necesidad nacional y frente a una cada vez más fuerte producción de las chacras cercanas, con los medios de comunicación hacia los centros de exportación de granos aún no óptimas, que mejor negocio que transformar el trigo en el mismo lugar de producción. (Basta recordar que el ferrocarril a Esperanza y el resto de las colonias, llegaría recién en 1885, siendo el transporte por carros poco práctico y el flete caro).

En 1878 la Argentina comienza a exportar granos y también harinas lo que le permitió el desarrollo, la intensificación de esta industria no obstante las dificultades descriptas.

"La apertura del Reino Unido al comercio libre en la segunda mitad del S. XIX, exigida por los rendimientos decrecientes de las tierras menos fértiles (que aumentaban el costo del trabajo), pudo darse en la medida que se habían desarrollado la navegación y los ferrocarriles. Con la rapidez y la baja de los fletes marítimos, las regiones marginales ubicadas en las zonas templadas ofrecieron enormes ventajas. Países de tierras fértiles cuya producción de alimentos creció rápidamente al obtener un mercado. Este mercado fue posible por el hecho económico y técnico del acercamiento de la periferia al centro (en tanto la navegación y el transporte se hizo rápido y barato)" 7

Aunque todavía los medios de comunicación interiores y los puertos de exportación no eran todo lo deseables para los productores de la región central de Santa Fe, esta coyuntura mundial favorable hace que las dificultades se superen y Esperanza ofrezca este panorama.

"En 1880 su industria y comercio fue enorme, 5 molinos a vapor redituaban al día 470 bolsas de harina de 8 arrobas; otros molinos a mula y a viento…, ocupaban cantidad de peones…" 8

En el siguiente capítulo, trataremos de adentrarnos un poco más a ese comercio e industria que fue enorme, fundamentalmente a través de artículos periodísticos de ese tiempo que nos ayudarán a imaginarnos mejor como se vivía ese crecimiento y despegue económico que se abría con la exportación de granos y harinas, hecho inédito hasta entonces.