Aarón Castellanos (1799 -1880)
"Ved allí el pueblo ya formado donde los colonos tendrán todo lo que necesitan para el cuerpo y para el alma." Comunicación del 7 de junio de 1855 de Aarón Castellanos desde París, Francia. 1
Algunos detalles sobre su vida, sus intenciones, sus logros, sus dificultades.
Estoy casi seguro, que al oír hablar de Aarón Castellanos, en ustedes amigos lectores, se hará casi una inmediata asociación mental de su nombre con una de sus iniciativas más conocidas. Me refiero a la fundación y colonización de Esperanza, en la provincia de Santa Fe, República Argentina.
Algo parecido sucede con la bibliografía y documentación existente, acerca de él y sus obras porque mucho se ha escrito, y probablemente se seguirá escribiendo sobre la significación que tuvo para la Argentina, su proyecto de Colonización en la provincia de Santa Fe, y es harto abundante la información sobre este hecho.
Pero, como contrapartida, hay muy pocos trabajos históricos que se hayan interesado por su biografía. Si se ocupan de ella, lo hacen meramente como un complemento del gran tema: colonización, fundación de la colonia, etc..
El padre Pedro Grenón se ocupa de él, en sus cuatro tomos de Historia de Esperanza, también el Dr. Manuel Cervera, en su Boceto Histórico de 1906, trabajos posteriores como el de Schobinger y Ensinck aportan datos sobre su vida.
Pero ustedes se preguntaran: ¿ Quién era realmente Aarón Castellanos?
Ateniéndonos a los datos aportados por las obras citadas y a la de otros historiadores, podemos resumir su vida diciendo que nació en la provincia de Salta. A veces no se ponen de acuerdo los historiadores en el año de nacimiento. Según ellos, puede ser en 1799 o 1802. Según Grenón en 1799. Nacido en SALTA el 8 de agosto de 1799 ó 1802. Hijo de Don Marcos Castellanos Jáuregui y Dña. Magdalena Velasco. Sus ascendientes estaban establecidos en esa región desde el S. XVII. Contrajo matrimonio en Buenos Aires, el 17 de junio de 1826, con Dña. Segundina de la Iglesia y Castro. Muere en Rosario el 1 de abril de 1880, lugar donde residió en los últimos años de su vida. 2En internet también es posible consultar datos de su biografía en algunos sitios, pero los datos allí volcados no aportan nada nuevo y parecen ser el resultado de un resumen de los ya conocidos. Aunque hay trabajos interesantes y fueron ordenados de acuerdo a lo que me pareció un cierto orden de importancia comenzando con http://www.argentina-rree.com/5/5-082.htm
Historia General de las relaciones exteriores de la República Argentina
(La Confederación Argentina - La región del Litoral)
http://www.argiropolis.com.ar/Girbal/Inmigratoria.htm#a11 (LA POLITICA INMIGRATORIA DEL ESTADO ARGENTINO (1830-1930)
De la inmigración a las migraciones internas Noemí M. GIRBAL-BLACHA
(CONICET/UNLP/UNQ, Argentina)
http://kidslink.bo.cnr.it/irrsaeer/spagnolo/gerchunof/proaut1.html
ALBERTO GERCHUNOFF (1883-1950) La inmigración europea en Argentina.
http://www.presidencia.gub.uy/anchorena/page_07.html
AARÓN HABÍA NACIDO EN BUENOS AIRES el 5 de noviembre de 1877, en el seno de la familia más rica y poderosa de una Argentina en plena expansión económica.
Hijo de Nicolás Hugo Anchorena Arana ( 1828 - 1884 ) y de María Mercedes Castellanos de la Iglesia, Condesa Pontificia y Dama de la Rosa de Oro, debería su nombre a su abuelo materno Aarón Castellanos y su fortuna a su abuelo paterno, Nicolás Anchorena.
http://www.todo-argentina.net/biografias/Personajes/aaron_castellanos.htm
http://www.historiadelpais.com.ar/1856.htm
http://www.historiadelpais.com.ar/1880.htm
http://www.argentinatotal.com.ar/provincial/santafe/ciudades/esperan.htm
http://www.paraconocernos.com.ar/efem_jun.htm
http://www.mcye.gov.ar/efeme/?mes=3&dia=11 (contiene errores, debió decir 11 de marzo de 1856, y dice 1857 .Se establece en la provincia de Santa Fe la colonia agrícola Esperanza, fundada con colonos traídos por contrato, por mediación de Aarón Castellanos, entre los que había italianos, suizos, etc., y casi todos tuvieron que improvisarse como agricultores e, incluso, defenderse de invasiones indígenas.)
http://www.alihuen.org.ar/efemerides/efemerides_julio-agosto-septiembre.htm (contiene errores de datos como ser: Los colonos, todos de nacionalidad suiza, eran 1162 y el 8 de septiembre tomaron posesión de las parcelas asignadas)
Pasa sus primeros años en Salta. Fue hombre o soldado de Güemes, durante la guerra con los realistas del Alto Perú. Finalizadas estas luchas comienza su carrera como empresario, ya que hace fortuna como minero en el famoso centro de producción de oro y plata ubicado en Pasco, principal centro minero del Perú. 3
Consolidada su posición económica, intenta llevar adelante diversas empresas, proyectos y negocios con resultados variables.
Se le reconocen como características personales ser un hombre activo, inteligente, inquieto y muy emprendedor.
Un rasgo característico que es posible apreciar en los proyectos y obras de Castellanos es que: cuando tiene un proyecto, este es de gran alcance o tiene una proyección que excede lo personal, y su eventual concreción no solo puede favorecerlo a él, sino que es también de interés para el Estado o la comunidad.
Vale como ejemplo lo que intenta en 1824, junto a otros empresarios, cuando está muy ocupado interesando a los gobiernos de Salta y Buenos Aires en realizar una expedición. Surge la pregunta: ¿interesando a estos gobiernos en que proyectos?. ¿Cuál era su propuesta e idea? ¿Para qué?.
Su propuesta era explorar el Río Bermejo para abrir una vía rápida de comunicación entre estas dos regiones, (provincias de Salta y Buenos Aires, a través de los ríos Paraná, Paraguay y Bermejo) algo interrumpidas después de 1810, por los desórdenes internos del país. Nótese la importancia de lo que pensaba realizar.
"Don Aarón Castellanos, salteño, hombre activo, inteligente y emprendedor, en 1824 había promovido junto con Victoriano Zolá y Pablo Soria el navegar por el Río Bermejo, y con privilegios y concesiones de los gobiernos de Buenos Aires y Salta, procuran seguir el curso de dicho Río llegando hasta Ñambucú, donde Francia, dictador del Paraguay, secuestró tres embarcaciones, papeles, planos, etc. y llevó presos a la Asunción, a los 30 hombres de la tripulación y promotores de esta expedición. Allí estuvo detenido Castellanos 5 años." 4
Logra la concesión del proyecto. Mientras lo estaban realizando en 1824, su socio accionista Pedro Soria y algunos de sus sus hombres, son apresados por el entonces Dictador Perpetuo del Paraguay, Dr. Francia. Revela la importancia de esta operación, los recursos humanos y materiales que les confiscaron. (3 embarcaciones, instrumentos, planos y 30 hombres). Algunos miembros de esta expedición son retenidos en el Paraguay por cinco años.Que mejor sentir con sus propias palabras lo que pensaba y sentía ya por ese entonces acerca de su país "La guerra civil, con todos sus horrores, produjo al fin un Dictador con el nombre de Restaurador de las leyes que acababa de destruir, luego cambiándolo con el Héroe del desierto, y finalmente reasumiéndolo todo se le confirió el de Jefe Supremo de la Nación, parodiando a Francia del Paraguay. "Así vino a quedar el país condenado a criar vacas y nada más. ¿Quién habría osado proponer la continuación de la obra del puerto de la Ensenada con la ventaja del invento de ferro-carriles? ¿Quién a indicar siquiera la construcción de éstos en ningún punto de la República? ¿Quién, en fin, se habría atrevido a hablar tampoco de colonización para poblar nuestros desiertos que es el peor enemigo del país?. Absolutamente nadie, porque tras una negativa silenciosa, pero segura podía ser peligrosa, también." 7
Ante esa situación y estado de cosas no muy favorable a lo que él pensaba y viendo que quizás hasta su propia integridad estaba en juego decide abandonar el país."Por ello Castellanos, como tantos otros, "sin esperanza alguna de ver empezado en el país lo que a gritos le pedía: ferro-carril e inmigración", se trasladó a Europa, donde fijo su residencia en París." 8
Se radica en Francia para educar a sus hijos y estar alejado de las luchas civiles.
"Se suceden los lustros, se transforma la faz social y demográfica de los países europeos, lo que culmina en los cambios políticos y económicos de mediados del siglo a que ya hemos aludido. Castellanos, desde su exilio, y cumplida ya la tarea que también lo ha llevado allí de educar a sus hijos, piensa con dolor y con impaciencia en su país fértil y despoblado, señoreado en sus dos tercios por el indio y el desierto. Ve de cerca la "Auswanderunglust" (deseo de emigrar) de que son presa gran cantidad de personas que por muchos motivos se sienten estrechos en su habitat secular, y que desde hace veinte años emigran en masa cada vez más compacta - dentro de lo que el escaso desarrollo de los medio técnicos permitía- a los Estado Unidos. Piensa con furia en ese tirano por cuya política de aislacionismo el común de la gente no sospecha ni siquiera la existencia de un país con las mismas ventajas naturales que la gran Nación del Norte. Creen que, fuera de ésta, todo en América es indio…" 9
En 1852, cae Rosas. Castellanos, aún estando en Europa, piensa que este cambio político, quizás, por fin dará lugar a la tan buscada organización nacional Argentina.
"La noticia de la caída de Rosas revivió al instante sus tronchados impulsos juveniles - tenía por entonces ya 52 años -, viendo por fin abierta la posibilidad de civilizar el país y de cumplir su ansiado sueño de convertirse en su principal gestor. El invento de Stephenson se había perfeccionado y consolidado por entonces, habiéndose ya tendido las principales vías férreas de Europa centro-occidental. Los artesanos se hallaban en crisis, y los pequeños agricultores, pauperizados. Esto ya lo había visto el Dr. Brougnes, de cuyo viaje y publicaciones Castellanos quizás tenía noticias. Pero Brougnes era europeo, y miraba desde este punto de vista los problemas: su éxito era más que dudoso; él, en cambio, conocedor a fondo de su tierra y de sus necesidades, ¡él tendría que tener éxito! Decenas de miles de colonos lo mirarían como a su benefactor; su fortuna se acrecentaría para nuevas empresas, y la Argentina futura lo veneraría como a un promotor de la grandeza nacional, en el momento favorable y necesario. Así podemos imaginarnos sus pensamientos." 10
Para comprender cabalmente su idea es aconsejable la lectura completa de "Colonización de Santa Fe y Entre Ríos y el Ferro Carril del Rosario a Córdoba", obra del mismo Castellanos, escrita en Rosario en 1876 y publicada al año siguiente, que se reproduce íntegramente en la obra: La ciudad de Esperanza Historia Documentada, Tomo 4 y 2 de bibliografía por el P. Grenón.
El gran revuelo político que causó la caída de Rosas y las idea general que había en todos los círculos, incluso europeos, de que finalmente la Argentina se organizaría bajo una constitución y las nuevas posibilidades que seguramente esto ocasionaría no pasó desapercibido por Castellanos. Su mentalidad de empresario vislumbró y calculó que todo podía cambiar.
Seguramente la Confederación Argentina no podría llegar a ninguna meta precisa, sino poblaba sus extensas pampas, no desarrollaba sus atrasadas y a veces inexistentes vías de comunicación. Tampoco llegaría muy lejos produciendo solo tasajo, cueros, lanas, sebos y algún que otro producto regional, casi de exclusivo consumo local.
Argentina debía integrarse al mundo y también
debía integrarse a sí misma.
La idea de Urquiza era traer inmigrantes, entre otras cosas que él pensaba que
la Argentina debía hacer, para salir del estado en que se encontraba después
de tantas luchas civiles y más si se lograba la organización nacional.
"Pese a los desvelos de Bernardino Rivadavia, no se logra asentar
una colonia de agricultores hasta la época de la organización nacional. En Entre
Ríos mismo fracasa una de ingleses en 1825. Un cuarto de siglo más tarde, Justo
José de Urquiza se interesa vivamente por un proyecto de Antonio Cuyás y Sampere.
A las objeciones del Ministro José Miguel Galán replica con amplios y generosos
conceptos: "Tampoco veo peligro en la introducción de algunos miles de colonos
en nuestro país, desde que la suma total de ellos será el resultado de distintas
razas faltas de la homogeneidad indispensable para servir de contrapeso a la
población nacional. Pienso lo mismo de las prerrogativas y concesiones con que
es preciso animar a esas familias, que no siendo aventureros, ni de la masa
corrompida de Europa, hacen verdaderamente un sacrificio en abandonar la tierra
sólo con el objeto de mejorar su suerte. Y ¿que son entre nosotros unas cuantas
leguas donadas en propiedad a los colonos, cuyos hijos se consideran desde luego
ciudadanos naturalizados o incluidos en el numero de los soldados de la tierra,
aunque sus padres estén exceptuados por diez años del servicio militar nativo?.
Ni ¿qué son diez años de privilegio en compensación de los inmensos bienes que
de estos hombres va a reportar necesariamente la provincia?" Pertenecen
los anteriores párrafos a un documento que dimos a conocer en nuestro libro:
"Urquiza, gobernador de Entre Ríos 1842-1852" y que muestra al futuro Organizador
dueño de firmes ideas a poco propaladas por Sarmiento y Alberdi. Empero: la
revolución iniciada el 1 de mayo de 1851 obsta entonces a consumarlos por entero.·"
Véase: Beatriz Bosch, artículo
publicado el Domingo 09 de agosto de 1981 en La Prensa de Buenos Aires.
Probablemente, Castellanos conocía estas inquietudes y necesidades de Urquiza, y ese fue su razonamiento, ya que, aún estando en Europa contrata en Inglaterra un proyecto de Ferrocarril para unir Rosario con Córdoba. ¿Porqué no pensó en un Ferrocarril Buenos Aires - Mendoza por ejemplo?.
Responde a esta pregunta, demostrando la agudeza de su inteligencia y la habilidad para percibir los cambios que se producirían, el hecho que Castellanos sabía por el informe de un almirante inglés, que hasta Rosario, entrando por el Paraná, los buques grandes de ultramar podrían llegar en cualquier época del año a buscar producción. Con su idea del ferrocarril, el pequeño puerto aún de Rosario, sería el punto terminal que captaría desde Córdoba, las producciones del interior andino mediterráneo argentino. Piensen lo que ocurre en la actualidad con los puertos exportadores del gran Rosario, (Rosario, puerto San Martín, San Lorenzo, etc.,) principales puertos de exportación de la Argentina y vemos como el tiempo le dio la razón a lo que él pensaba que ocurriría allá por 1852, con el futuro de esa zona.
"No sólo inmigración, sino ferrocarriles, era lo que según Castellanos el país necesitaba. Estos eran necesarios para que aquella no cayera en el vacío. Por eso, lo primero que hace es dirigirse a Londres - sede, por entonces, de la industria y del capitalismo- para realizar los pasos previos a la concertación de un convenio para la construcción de un ferrocarril de Rosario a Córdoba. Las condiciones propuestas eran muy semejantes a las que se practicarían más de diez años después, cuando por fin se construye dicho ferrocarril. Obtenido el asentimiento en principio, embarcóse Castellanos para Buenos Aires." 11
Con este proyecto volvió a la Argentina en 1852, interesó a otros capitalistas y tuvo conversaciones con el Gobierno de la Confederación Argentina en Paraná.
(Recordemos que desde el 11 de setiembre de 1852, la provincia de Buenos Aires se había separado de la Confederación Argentina).
Para la Confederación, el puerto de Rosario era vital, anuladas las posibilidades de usar el puerto de Buenos Aires, ahora en manos del estado de Buenos Aires.
Su proyecto sobre el ferrocarril no es aceptado. Pero a Castellanos "si se le caía un proyecto", esto no lo amedrentaba porque traía otros que presentó a los dos gobiernos que había y coexistían, en lo que es hoy la República Argentina, golpeando puertas tanto en Paraná, capital de la Confederación Argentina y en Buenos Aires, capital del estado de Buenos Aires que desde 1852 hasta 1860, estuvo separado del resto del país. Esa era la situación política argentina. Y para Castellanos, de acuerdo a esa realidad política, este su gran proyecto inmigratorio:
Dos zonas se le presentaban como las más aptas para ser colonizadas por los europeos: la parte sur de la provincia de Buenos Aires - que incluía toda la zona patagónica- y la provincia de Santa Fe. Hasta tanto no se habilitaran los ferrocarriles que comunicarían el litoral con las provincias del interior, la población debía hallarse cerca de las grandes vías naturales de comunicación, es decir, el mar y los grandes ríos. ¿Por qué pensó en Rosario, entonces un pequeño villorrio, como punto de arranque de su ferrocarril? Fue porque, según el informe de un marino británico, hasta dicho puerto "podían remontar todo el año buques de diez y ocho pies de calado", mientras que más arriba sólo llegarían en época de creciente. Rosario debía llegar a ser, por lo tanto, un lugar de salida de los productos de las provincias centrales y andinas, y también de Bolivia. Los hechos confirmaron esta previsión de Castellanos." 12
Para la provincia de Buenos Aires - que incluía por jurisdicción la Patagonia - tenía dos proyectos muy bien fundamentados.
Uno era colonizar con familias agricultoras desde el Río Negro hasta la Cordillera.
El otro proyecto, colonizar el río Chubut y todo lo que pudiese ser productivo hasta el estrecho de Magallanes.
Para entender la importancia de estos proyectos puede leerse La Australia argentina de Roberto J. Payró, quién en su visita en 1898 a la patagonia argentina describió los lugares donde ya antes Castellanos tenía previsto plantar sus colonias. (N. del A: Recurro a esta cita, quizás un poco extensa, pero que sirve para percibir y conocer uno de los rasgos de la personalidad de Castellanos, su sentido de la oportunidad y de la anticipación en cuanto a ver futuras realizaciones. Evidentemente él se anticipaba a lo que podía ocurrir, además de tener siempre buena información e inmediatamente trataba de llevar adelante sus proyectos.)
"El territorio del Chubut, tiene como se sabe, una extensión de 247.331 kilómetros cuadrados, y no es tan árido como se dice hasta en libros destinados a andar en manos de niños. El mismo Fitz Roy habla calurosamente de sus tierras. Dice: "Como a unas 18 millas adentro, contadas desde la boca del río, é inclusas en esta distancia las muchas tortuosidades que lleva su corriente, hay una localidad admirable para establecimiento de una colonia; los terrenos tienen de veinte á treinta pies de alto cerca de la orilla, y dominando una vista de cinco leguas hacia el norte y el oeste, é ilimitada hacia el este, todo lo que alcanza á verse del país aparece fertilísimo: el suelo es de color obscuro, cubierto de yerba y excelentes pastos en todas direcciones; multitud de ganado viene á pacer en esta llanura. Asimismo, en la parte sur hay varias lagunas cubiertas literalmente de caza.
"Los sauces crecen con profusión á orillas del río, y algunos llegan a adquirir tres pies de circunferencia y veinte de alto: son de la especie del sauce colorado, cuya madera es de mucha mayor duración que la del blanco...El tortuoso curso de este río y los excelentes terrenos que atraviesan sus aguas, facilita el aislamiento de ciertas penínsulas y el regadío artificial de todas ellas..."
"...La colonia galense produce cereales en primer orden que obtienen excelentes precios en Europa, y que sirven de término de comparación en nuestro país. Muchas veces he oído en Santa Fe referirse á los trigos de una y otra colonia diciendo: "Como los del Chubut, parecidos á los del Chubut, etc..." - que tanto es su reconocido mérito. Tres son los pueblos ya formados en el Chubut: Rawson, capital del territorio, con 400 habitantes, Trelew y Gayman con 200 cada uno. En el valle de la colonia se cuentan unos 1500 habitantes, y el total en el territorio alcanzará aproximadamente á 3800. Estos son en su mayoría procedentes de Gales, hombres de costumbres sencillas, trabajadores, honrados y pacíficos: buen pueblo, y excelente plantel para el futuro.
Rawson, fundado el 28 de julio de 1865..." 13
Pedía a cambio de sus inversiones en estos proyectos, la compensación económica, mediante la cesión de una extensión de tierras en la Patagonia, donde al lado de sus colonias, criaría lanares. "Castellanos había presentado en 1852 al Gobierno Nacional, el proyecto de colonizar con familias agricultoras, del Río Negro a la Cordillera, el Río Chubut y todo lo que fuese productivo hasta Magallanes, y pidió la península de San José (N. del A: actual península de Valdés) por créditos que se le adeudaban; península donde pondría una cría de ganado. El Director provisorio de la Confederación, General Urquiza, consideróse inhibido para tratar sobre tierras públicas por entonces y desechó esta solicitud de Castellanos..." 14
Recibe el rechazo tanto del Gral. Urquiza, Director Provisorio de la Confederación, como el Gobernador de Buenos Aires.
"Su propuesta presentada seguidamente al gobierno de Buenos Aires es simplemente digna de un visionario: colonizar, sobre la base de una cesión de tierras, "el Río Negro hasta la Cordillera, el río Chubut, y todo lo que fuera productivo hasta Magallanes". ¡Cuán distinta sería nuestra historia de la inmigración europea y suiza si ese proyecto se hubiese llevado a cabo! Pero el Director Provisorio de la República (Urquiza) no se consideró con facultades para resolver sobre este proyecto, y poco después la revolución del 11 de setiembre de 1852, que separó a Buenos Aires del resto del país, lo dejó trunco. Por otra parte, si pensamos que solo treinta años después la Patagonia entraría en posesión definitiva de los "blancos", debemos reconocer que dicho proyecto era demasiado prematuro 1 (No hubiera valido de mucho utilizar la península de Valdés como "cuartel general para proveer de todo lo necesario a las futuras colonias en aquella apartada y solitaria región" (op. cit., p. 25). Castellanos pidió la propiedad de dicha península en pago del dinero prestado en 1829, que había sido garantizado por el gobierno de Buenos Aires.)
Reiterada la propuesta al gobierno independiente de Buenos Aires, la contestación "extraoficial" - después de larga espera- fue singular: "que podía conseguir resultado empleando medios que directamente tocaban con la política". Decepcionado, pues esos procederes "en manera alguna podían tener acogida en mi modo de ser ", según lo declara en su opúsculo citado, Castellanos decide jugar su segunda carta: se dirige a Santa Fe. El mismo confiesa que el proyecto allí presentado "a nadie le era dado imaginar". He aquí sus propias palabras, que lo describen mejor que otras, y que terminaron por cumplirse casi al pie de la letra:" 15
Nótese la tremenda importancia que tiene la responsabilidad de guiar un país o una provincia, y cuando las decisiones, que se toman o se dejan de tomar no son acertadas, cuantos perjuicios e implicancias pueden tener sus proyecciones y efectos, incluso hasta el presente. Cuando Urquiza dudó "… Pero el Director Provisorio de la República (Urquiza) no se consideró con facultades para resolver sobre este proyecto, …", quizás la república perdió una oportunidad más de ser hoy distinta a lo que es si se hubiese canalizado este proyecto, sobre todo porque los proyectos de Castellanos estaban pensados en el desarrollo de pequeñas propiedades y no en el gran latifundio.
Mientras vamos siguiendo los pasos y negociaciones que Castellanos tuvo que hacer hasta lograr que le consideraran o aceptaran un proyecto es posible observar que la mezquindad y corrupción, no son nuevos en la política argentina, algo que es tan combatido por la sociedad actual.
También es de apreciar que cuando hay alguna actitud de grandeza, también su proyección benéfica a lo largo de los años se hace sentir. Tratemos que para el futuro el país sea el resultado de la suma de sus aciertos y no la suma de sus errores. En todo caso la resta de aciertos y errores debe por lo menos dar positivo y no sentir al estudiar su historia una profunda frustración por lo que pudo ser el país y por lo que es.
Es posible a través de las distintas actitudes, ver como no se pueden dejar de lado ni en las peores circunstancias para el país, los intereses mezquinos y ratifican que no es nuevo, lo que hoy irrita a la sociedad sino que es un perfeccionamiento de la vieja política cuando se le dice "que podía conseguir resultado empleando medios que directamente tocaban con la política" aludiendo a un pedido de probable comisión o prebenda para alguien o algunos, o sino el proyecto por más beneficioso que pueda ser para el bien general del país, no se lleva a cabo. Sumas de muchas de estas actitudes a lo largo de su historia, errores, omisiones voluntarias, ineficiencia o escasa idoneidad para los cargos ocupados y sucesivas traiciones a la patria, hacen que hoy estemos lamentando ver a la República Argentina en el estado que se encuentra actualmente, hoy justamente en este día palíndromo del 20-02-2002, en que me encuentro corrigiendo este trabajo.
Las fallidas negociaciones de Castellanos, nos hacen pensar en el presente y todas las oportunidades que el país desperdició a lo largo de su historia hasta ahora. Al menos mientras recordamos estas situaciones, nos deben servir para no volver a cometer los mismos errores y pensar en una de las mas viejas definiciones sobre lo que es la historia y para que sirve. Lo primero que nos viene a la memoria es lo que decía Heródoto: "La historia, maestra de la vida".
El fracaso de estas negociaciones no lo desanima, y alrededor de 1853, dirige sus pasos hacia la provincia de Santa Fe, esta vez con un nuevo proyecto de colonización pero específico para ella.
Una provincia de Santa Fe poco poblada, necesitada de cambiar su economía casi exclusivamente pastoril, acotada entre el Río Paraná y unas pocas leguas hacia el Oeste. Para ejemplificar podríamos decir que Santa Fe era una franja costera, desde casi San José del Rincón, bajando por Santa Fe, Coronda, la villa del Rosario y las postas y villorrios hasta llegar al límite con Buenos Aires, el arroyo del Medio.
En un folleto que Castellanos publicó en 1877 " Colonización en Santa Fe y Entre Ríos y el ferrocarril de Rosario a Córdoba" explica lo que propuso entonces al gobierno de Santa Fe "Mi intención era poblar el Chaco con mil familias agricultoras traídas de Europa, no para guardar sus fronteras ni sus haciendas, porque ni una ni otra cosa había, desde que los indios eran como dueños absolutos hasta los suburbios de la ciudad; pero sí para cubrir una parte de sus fértiles campos con agricultura, por cuyo medio sería una de las provincias más ricas y pobladas de la Confederación, siendo como era, entonces quizás la más pobre en habitantes y capitales. Y que, además, las mismas colonias serían la mejor salvaguarda de los campos, que quedarían a cubierto para entregarse con confianza a la cría del ganado, multiplicando así su riqueza." 16
Además de esta propuesta, insiste también con su proyecto del ferrocarril Rosario - Córdoba. Al gobierno de Santa Fe le interesa su plan de colonización. El 6 de julio de 1853, fue aprobado en todas sus partes el contrato con el Gobernador Domingo Crespo. Este proyecto luego adquiere interés nacional, al ser aprobado por ley del Congreso Nacional de la Confederación, constituyéndose este en responsable ejecutor de su cumplimiento. Castellanos con el contrato ya firmado, que lo obligaba a empezar a cumplir sus promesas, viajó a Europa a buscar los inmigrantes. Después de la primer remesa de colonos que llegaron a Santa Fe, factores políticos hacen que se desvincule del proyecto. Este contratiempo no melló sus ideas, ya que presenta a consideración, esta vez del Gobierno Nacional, de un plan para poblar los territorios comprendidos entre los ríos Paraná, Paraguay, Bermejo y Salado. Presentaba garantías de una casa de negocios de Francia, prometiendo introducir en 15 años, aproximadamente 60.000 inmigrantes. Proyecto muy ambicioso para la época. Una comisión nacional que estudió el proyecto, lo encontró interesante pero razones políticas hicieron desechar el mismo, en el Congreso Nacional. Quizás otra gran oportunidad desaprovechada como tantas que tuvo el país y que sumadas, esa serie de desaciertos a lo largo de su historia, hacen que hoy, Febrero 20 de 2002, la Argentina esté en la peor crisis de toda su historia.
No se puede saber si de aprobarse este proyecto hoy la situación de Argentina sería distinta. Lo que quiero destacar es que al estudiar la historia argentina es posible detectar el constante rechazo a iniciativas, una tendencia al estancamiento, como que es mas fácil dejar actuar a la máquina burocrática de impedir, que ponerse en riesgo intentanto llevar adelante alguna idea, algún proyecto. etc..
Son sus palabras las que mejor ilustran acerca de esta situación, es decir porqué no le dejaron continuar con su proyecto de colonización y fue apartado del mismo. Castellanos manifiesta:
"Desde que regresé de Europa, advertí que corría por lo bajo, en algunos círculos y entre los congresales mismos también, que la aglomeración de extranjeros no convenía, porque se corría el riesgo de que ellos se apoderasen del país, y que era preciso desparramarlos."
"Creyendo o aparentando creer semejante absurdo, no tan solo fue desechado el contrato hecho a nombre del Gobierno Nacional, sino que ya se había resuelto también no cumplirme el que yo había celebrado con el Gobierno de Santa Fe, autorizado y garantizado hasta por el Congreso, (N. del A. Nacional) cuando se reunió, estando yo en Europa, ya en gestión de los colonos..." 17
Debió ser muy hiriente para el orgullo de Castellanos este incidente ya que acota: " Algunos años después el Sr. Oroño, siendo Gobernador de Santa Fe, en conversación incidental delante de otras personas me dijo: ¿Sabe Ud. Castellanos porque no se cumplió su contrato de colonización? Porque en Santa Fe, se levantó una grita entre el paisanaje, de que como era eso, que a los extranjeros se les iba a dar tantas cosas, y a ellos, que habían servido a la patria durante tantos años, nada se les daba. Y sin embargo - continuó el Gobernador Oroño- si Ud. no hubiera traído esa colonia, Santa Fe estaría en manos de los indios." 18
Posteriormente, ya desvinculado definitivamente de los proyectos que él había iniciado, Aarón Castellanos se radica en Rosario.
Allí, en 1859 adquiere un muelle privado, que hizo trabajar hasta su muerte. 19 Entre 1861 y 1868, fue miembro de la Municipalidad de Rosario, Jefe Político y Presidente del Consejo Ejecutor Municipal.
También fue designado por el Presidente Mitre integrante de la Comisión Protectora de la Inmigración. Grenón, en su resumen biográfico de Castellanos apunta que "En 20 de junio de 1864 el Presidente Mitre dictaba un decreto estableciendo en Rosario la Comisión Protectora de Inmigración. Nombró para constituirla a Emiliano Frías, Carlos Grognet, Aaron Castellanos, Guillermo Perkins, Jacinto Corvalán, Mariano Alvarado y Pedro Lassaga." 20 Grenón, finaliza diciendo que esos son todos los datos que puede aportar sobre él, no sin antes deslizar un comentario que no podemos omitir y que siempre estuvo rondando en el imaginario colectivo de la gente de la zona, incluso el poeta Pedroni construyó una poesía 21 sobre ese supuesto hecho ocurrido en la vida de Castellanos "No he dado con más noticias. Un dato de mal desenlace personal me refirió mi padre acerca de la desvinculación del Fundador, y fue el haberse retirado de la Colonia con una joven de las fundadoras hacia Rosario. Este lunar individual de demasiada visibilidad y ofensivo explicaría el misterioso silencio de su ocaso y terminal desagrado de los de su obra." 22 Muere en Rosario, el 1° de abril de 1880. 23
Lo apuntado hasta aquí, es el resumen que se puede hacer acerca de él, basándonos en los pocos datos biográficos existentes. A esta carencia de información sobre su vida personal, se contrapone una abundante bibliografía sobre uno de sus proyectos, que adquirió renombre nacional: esto es la fundación de Esperanza, en la provincia de Santa Fe. Si analizamos esta empresa es posible encontrar algunos aspectos más de la personalidad y de las intenciones de Castellanos.
En el año 1853, "…el célebre contrato del 15 de junio de 1853, considerado con razón como el acta de fundación de la primera colonia de agricultores europeos, duradera y de real trascendencia, establecida en el país…" 24 cuando firmó el contrato de Colonización, con el Gobernador de Santa Fe, Domingo Crespo, Castellanos se comprometía a traer 1000 familias "honestas y laboriosas" de labradores europeos en total, divididas en grupos de 200 familias, compuestas cada familia por 5 individuos útiles de más de 10 años de edad, radicando el primer grupo inicial en el término de dos años y antes de diez años, todo el contingente de 1000 familias.
Por su parte el Gobierno Provincial, le daría a cada familia 20 cuadras cuadradas de tierra pública, para su labor, más una superficie de 4 leguas cuadradas alrededor de cada colonia, de propiedad de todos o común para el pastoreo de las haciendas que ellos pudieran tener.
Al primer grupo de 200 familias, el Gobierno los habilitaría
con ranchos, bueyes, caballos, vacas, harinas y semillas. Mientras que, las
herramientas para arar corrían por cuenta de Castellanos, quien también
correría con los gastos del pasaje y alimentación de los colonos,
desde Europa a Santa Fe, (herramientas, ropas, arados).
Si esto se cumplía, se haría realidad el espíritu que tenía la Constitución
de 1853 reflejado en su preámbulo:
Nos, los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso
General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen,
en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión
nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa
común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad,
para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que
quieran habitar en el suelo argentino, invocando la protección de Dios, fuente
de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución
para la Nación Argentina.
Se han dicho muchas cosas sobre Castellanos, y muchas veces se emitieron opiniones en contra de su persona en temas tales como: si cumplió sus promesas totalmente, si no lo hizo, si defraudó la buena fe de los colonos, si alguna vez estuvo en la colonia, etc.
Aunque en la disertación, (por razones de tiempo) no hice la aclaración pertinente, o solo fue tratada de una manera general, ante el interrogante de si Castellanos, efectivamente cumplió con este requisito contractual, trataré este punto con información que poseo y a la que pude acceder posteriormente y que creo es interesante analizar y conocer:
Dan algunas respuestas importantes y esclarecedoras los datos encontrados en el T. 17 del Archivo de Gobierno del AGPSF y también en la bibliografía de los historiadores Cervera, Schobinger, Grenón, en los relatos de los colonos, Louis Mettan, Magdalena Seppey de Gay, de las memorias de los descendientes como Cristóbal Spies y en las notas al Gobierno Provincial del Administrador de la Colonia, Sr. Gabarret, que es conveniente analizar con todas sus implicancias:
Por ejemplo el controvertido tema HERRAMIENTAS PARA ARAR,
esto es si Castellanos proveyó de ciertos implementos para la labor agrícola a los primeros colonos. Creo que sí cumplió con esta obligación. Dedúzcase de estas informaciones, por ejemplo cuando se describen las obligaciones que tenía la provincia y Castellanos:
"Enseguida fue autorizado por la Legislatura de la Provincia, sin más obligación por parte del Gobierno que la de dar a cada familia veinte cuadras, bueyes, ..., harina y semillas para sembrar: MENOS LAS HERRAMIENTAS ARATORIAS, pues todo esto corría por cuenta de Castellanos, así como el pasaje de otras familias desde Europa hasta Santa Fe..."
También Schobinger tiene información interesante sobre este tema cuando se refiere a: "Llegada de las primeras remesas a Bs. Aires: Dice Castellanos (op. cit. p. 46, nota) que quiso "...ser pródigo a fin de que nada carecieran y tenerlas contentas. A su arribo al puerto de Buenos Aires, tuvieron víveres frescos en abundancia que mi apoderado (N. Del A:. Iturraspe) les daba en los cinco días de estadía que tuvo cada buque para trasbordarlos a Santa Fe" 25
A mi llegada a Buenos Aires (abril de 1856) COMPRE DOSCIENTAS PALAS, CIENTO VEINTICINCO ARADOS AMERICANOS, DE DIFERENTES MARCAS, GRAN CANTIDAD DE ROPA HECHA PARA HOMBRE, Y GENEROS PARA MUJERES Y NIÑOS, POR SI LLEGABAN A NECESITAR EN EL TIEMPO QUE TARDARAN EN RECOGER SUS PRIMERAS COSECHAS. TODO LO EMBARQUE PARA SANTA FE INMEDIATAMENTE." (N. Del A: En minúsculas en el original) El propio Schobinger, ante esta afirmación hace este comentario: "No sabemos si todo este material pasó efectivamente a manos de los colonos." 26
Coincido con Schobinger en que "No sabemos si todo este material pasó efectivamente a manos de los colonos.". Corroboraría esta compra, lo dicho en 1858, por el Administrador Gabarret, (Castellanos había traído desde Buenos Aires a un vasco, Genaro de Yañis y a un francés, Gabarret ex oficial de la marina de guerra de su patria, para que se hicieran cargo de la administración de la colonia) 27 en el T. 17, Archivo de Gobierno, F° 00950, (AGPSF) cuando se pregunta ante la firma del decreto del 31/12/de 1857, (que disponía que la colonia abonaría al Gobierno Nacional la cantidad de $ 72.000 por el total de los pasajes de los colonos), "Esta redacción (N. del A: se refiere a la redacción del decreto) suscita en mi mente otra duda, PORQUE EL EMPRESARIO COMPRO PARA SER DISTRIBUIDO ENTRE LOS COLONOS, ARADOS, PALAS Y ROPA HECHA, CUYO IMPORTE ES DE SUPONERSE QUE LO CARGARIA EN DICHA CUENTA." (N. del A.: En minúsculas en el original) 28
Lo que no puedo precisar con certeza es si Castellanos compró y repartió los 125 arados - de tipo american, pues Gabarret solo habla de arados, pero no da el número o cantidad que se compraron. Si efectivamente esto ocurrió así y como dice Castellanos compró 125 arados, daría como resultado que 125 de las 200 concesiones tuvieron por lo menos un arado para cada familia, quedando solo 75 de estas sin su arado correspondiente. En realidad se ocuparon 195 concesiones. Esto contradice un poco, incluso, la propia opinión de los colonos en sus memorias, aunque estas son pocas. Por
Además hay que tener en cuenta que en los primeros viajes cada adulto podía traer un máximo de 200 libras de peso como equipaje (unos 100 kgs) 32 y la mitad de este peso, cada niño. Esto indicaría una autonomía no muy grande en cuanto a los útiles y enseres a traer. Véase al respecto a Schobinger cuando dice que: "Schuster revive acertadamente la partida de los futuros esperancinos. "Después de mucho dudar y vacilar se firma un buen día el contrato con el agente. Sigue el remate de todo el cachivache sobrante. El resto -arados, pecheras, azadas, palas, vestimentas, provisiones, etc. quedó confiado al carro de algún amigo servicial. Encima de este abrigarrado entrevero tomó asiento toda la companía, vestidos con sus galas regionales." 33 De esta cita se puede inferir que "ese carro" del amigo servicial y donde encima de él tomaron asiento todos los que iban a emigrar, sería para llevarlos rumbo a la próxima estación de tren 34 y de allí al puerto de embarque con estos utensilios, y parece según lo expresado, como que lo que se remató, es todo lo que no servía o no se podía llevar al nuevo mundo, pero sí las pecheras, arados, azadas, palas, vestimentas y provisiones, etc.., pues como lo da a entender esta descripción, arriba de ese abigarrado entrevero subieron y se sentaron para irse definitivamente de sus comarcas...
Si puede aportar un poco de luz en esta cuestión, recurro a Gori quien dice: "Los colonos debían traer de Europa sus instrumentos aratorios, pero Castellanos previó que no todos los embarcarían, como efectivamente ocurrió. "A mi llegada a Buenos aires -dice- compré doscientas palas, ciento veinticinco arados americanos de diferentes marcas, gran cantidad de ropa hecha para hombres y géneros para mujeres y niños, por si llegaran a necesitar en el tiempo que tardaran en recoger sus primeras cosechas.En ninguna de las notas de Gabarret o de Yanis se alude a la falta de herramientas y arados. No sucedió lo mismo con los animales de labor y con las vacas. En marzo de 1857, se presentaron ante Yanis, "muchos colonos que no han recibido sus vacas". Hasta el mes anterior se había terminado de entregar los bueyes y caballos que correspondían por contrato:..." 35
Esto demostraría que Castellanos cumplió con lo pactado y aún más (ya que previendo que no todos los embarcarían y traerían sus arados) por las dudas el compró arados para que no haya una razón para no poder comenzar, en una colonia agrícola, algo que es fundamental abrir rápidamente las sementeras y comenzar las labores aratorias, mientras que el gobierno tuvo dificultades para cumplir con su parte. Cuanto menos tiempo se perdía en sembrar y cosechar más rápidamente el cobraria su porcentaje en cosecha.
Cristóbal Spies, en el Boletín "Pequeña Historia de la congregación Evangélica de Esperanza", editada con motivo de los cien años de esta congregación, (1971) y donde se reproducen fragmentos de historia oral que fue quedando de los colonizadores a través del tiempo y transmitiéndose de generación en generación, dice:
"De todos los inmigrantes, solamente dos familias habían traído sus arados de mancera para poder trabajar. Pero el gobierno, al ver esta deficiencia, en seguida mandó un barco a Norteamérica para traer una carga de arados y otros implementos, para que todos pudieran empezar sus tareas." En p. 46 de Grenón, Castellanos dice: "a pesar de que cada familia traía arado y otras herramientas y todos perfectamente vestidos..." 36
Lo más probable es que los primeros colonos no hayan traído sus arados, y si trajeron útiles de labranza, quizás estos fueron sólo azadas y palas, que son de menor tamaño.
Además porque no creer en el testimonio de estos esperancinos, una fundadora de la colonia y el otro nieto de fundadores.
Refuerza esta teoría una carta de un colono de Esperanza, que le dirije a sus parientes en Suiza, invitándolos a venir, pero recomendándole traer estos elementos, de los cuales el careció en los primeros tiempos, de ahí su insistencia en este punto. Véase en el apéndice documental de la obra de Schobinger, donde se publican algunas cartas de colonos que enviaban a sus parientes en Europa y en especial, la carta de Louis Mettan, del 10 de julio de 1857. "…En caso de venir, traed toda vuestra batería de cocina, panera, vajilla, tinajas, mantequera para fabricar manteca, dos pecheras de caballos, un buen carro, así como todos los implementos de herrero: fuelle, yunque, martillos, tenazas, así como todos los otros objetos que correspondan al oficio de herrero; te aconsejo además traer, rastrillos de madera, garlopas y sierras a una y dos manos, una criba para ahechar el trigo,…" 37
En el Archivo de Gobierno, T. 17, a f° 00949 vto del AGPSF, a raíz del retiro de la familia Rosseau de la colonia y de querer hacer el administrador Gabarret (la liquidación de los adelantos hechos por Castellanos a esa familia ( Como este reclamo sucede en 1858, la deuda de Castellanos ya había pasado al Gobierno Provincial) aparecen estos datos que vuelven a informar de la presunta compra de esos elementos por Castellanos: 38
Al cabeza de familia Rousseau, se le adelantó en 9 de noviembre de 1855, en Dunkerke la suma de cien francos, en calidad de préstamo para el entierro de su suegro, Antoine Fatrez, fallecido en esa ciudad antes de embarcarse. Vanderest, agente de Castellanos en el puerto francés de Dunkerke en Diciembre 12 de 1855 reconoce este adelanto, y en 1858, cuando los Rousseau se retiran de la Colonia,y quieren dejar saldadas sus cuentas, solicitan al Gobierno que no se le carguen a su cuenta los 100 francos, sino 70, por costar 30 francos el pasaje del suegro, que finalmente no viajó, desde Buenos Aires a Santa Fe. Se valían para reclamar en el decreto del 31 de diciembre de 1857. A f° 00950, Gabarret dice que por el citado decreto, en su art. 4 "...dispone que la colonia abonará al Excelentísimo Gobierno Nacional la cantidad de setenta y dos mil pesos, importe de los pasages de los individuos que la componen. Esta redacción suscita en mi mente otra duda, porque el empresario compró para ser distribuídos entre los colonos, arados, palas y ropa hecha, cuyo importe es de suponerse que lo cargaría en dicha cuenta."
Si Castellanos compró en Buenos Aires los arados según el lo manifestó y si estos fueron repartidos, aún no puedo probarlo totalmente. Pero lo que se puede probar es sí compró ropa hecha.
Y para dar fe de la existencia de esta ropa remitámonos al f° 00913, del marzo 10 de 1858, cuando también Gabarret, dirigiéndose al Ministerio de Gobierno dice : "Cumpliendo con la superior orden contenida en la nota Vd. con fecha 26 del pasado, tengo la honra de adjuntar un prolijo inventario de las existencias procedentes de la extinta administración (N. del A. Genaro de Yañis) de esta colonia que en la actualidad se hallan aquí y en otros puntos." Aclara que tuvo que hacer muchas diligencias y tuvo incluso que aguardar que se le abriesen la casa y el granero, cuyas llaves se había llevado el ex-administrador Don Genaro de Yanis. "Notará V.S. que en dicha existencia entra alguna ropa hecha, la que supongo sea de su agrado mandar se reparta entre los colonos." 39
A f° 00914 dice: "Artículos entregados el día cinco del corriente por Dn. Marcial Candioti y que se hallaban guardados en la casa y granero, cuyas llaves existían en poder del ex-administrador D. Genaro de Yanis.
A saber:
noventa y nueve camisas ordinarias, azules y listadas
veinte y cuatro sacos piloto
veinte sacos de pana
veinte y dos pantalones piloto
veinte sacos de pana
veinte y dos pantalones piloto
diez y siete pantalones de pana
un pantalón chico brin de algodón
quince calconcillos
dos chalecos blancos
cuarenta y cinco varas chali
noventa y tres bolsas de lienzo
cinco otras averiadas inservibles
trece dichas de arpillera
una marca de fierro
una hachita de mano
una mesa
una regadera
una romana
un cuero inútil por la pollilla
seis hojas de vidrio
nueve fanegas (no se han medido) de mais (sic) en espiga
y sin valor por el gorgojo
una tijera de tusar
un serrucho....." 40
Creo que es casi un hecho que Castellanos efectuó esta compra y probablemente los resultados de este inventario sean el remanente de lo que quedó, luego de repartir entre los colonos, los arados, las palas y azadas, que como algo lógico serían los primeros elementos a entregar para que comience a funcionar rápidamente una colonia agrícola. "…Pero, en el aspecto económico, la colonia languidecía. Lo reflejan las comunicaciones de la Administración del 7 de agosto, y de Castellanos al ministro del Interior, doctor Santiago Derqui, del 9 de setiembre de 1856. Había llegado el invierno. La mayor parte de las familias estaba sin harina, y solo 70 habían recibido su correspondiente yunta de bueyes. Se hallaban sin semillas y sin medios para arar…" 41 Esto hace suponer que la queja de Castellanos (lo que él quiere expresarle enfáticamente al al ministro del Interior), es que al no haberse entregado todas las juntas de bueyes era imposible poder arar, pero nada dice de la falta de los arados. Precisamente lo que él estaba reclamando era el cumplimiento de la parte que debía entregar el Gobierno, ya que según contrato el ponía los arados y el gobierno los bueyes para tirar esos arados. No iba reclamar tajantemente si antes el no había cumplido con alguna cláusula, y se le pudiera cuestionar por algo que pusiera en descubierto algún incumplimiento de su parte.
Recordando el inventario de Gabarret, queda en evidencia con él que la Administración de la colonia tenía insumos para repartir. Este inventario con el remanente de ropa y otros bienes, informado al Gobierno Provincial por el Administrador Gabarret, que se hallaban guardados en la Casa de la Administración y el él granero, aporta datos interesantes.
Y creo que sirve como prueba de la compra de ropas declarada por Castellanos. Sería interesante investigar en las comunicaciones del anterior Administrador, Genaro de Yañis, desde 1856, hasta 1858, cuando es reemplazado por Gabarret, para ver si en alguna comunicación al Gobierno hace alguna referencia al reparto de los arados en cuestión. Gori dice : "En ninguna de las notas de Gabarret o de Yanis se alude a la falta de herramientas y arados..." y tenemos constancia por sus trabajos que él investigó mucho todas estas notas del Archivo de Gobierno. 42
Con este detalle de la ropa y otros elementos más que se pueden colectar, tendríamos un punto de partida para hacer una historia de la vida privada de los primeros colonos de Esperanza, al estilo de Philippe Ariés y George Duby. (Sería solo cuestión de recoger el guante y tomarse el compromiso, ya que hay numerosos datos aún no suficientemente investigados)
Esta cuestión es muy importante y mi interés por llevar la mayor claridad posible acerca de él se debe a que este esfuerzo económico o inversión de Castellanos, según lo estipulado en el contrato, quedaría compensado ó retribuido, con las concertaciones que el hiciere con los futuros colonos. Trato que fijó cobrándoles lo adelantos que hizo con ellos, en dinero, más un interés anual del 10 %, y la obligación de entregarles 1/3 de todos los productos que cosechasen durante los 1eros. 5 años.
A su vez, el Gobierno de Santa Fe compensaría a Castellanos con 32 leguas cuadradas de tierra fiscal, por el trabajo y gastos que ocasionaría llevar a la práctica este emprendimiento.
Con estos territorios adquiridos por Castellanos según el contrato, él establecería cría de ganado vacuno y lanar. El Gobierno se comprometía a extenderle el correspondiente título de propiedad, luego de haber llegado el 1er. grupo de 200 familias y siempre que poblara efectivamente los territorios con el ganado pactado. 43
Estos son los puntos del contrato que a Castellanos más le interesaban. No olvidemos que él era un empresario colonizador.
No dudo de su convencimiento de que era necesario poblar el país, que había que extender y desarrollar la agricultura. Tampoco dudo que tenía todas sus esperanzas puestas en que las 5 colonias agrícolas que había pactado formar con el Gobierno, prosperasen.
Pero tampoco hay que desconocer que como inversor y empresario, pretendía obtener lo que él consideraba su justo premio por sus esfuerzos.
Además un contrato supone un consentimiento de las partes y que antes de firmarlo cada parte evaluó sus riesgos y premios.
Pero poco tiempo después de firmado el contrato, el Gobierno de Santa Fe, quizás recelando de la notable inversión que para la época significaba preparar la Colonia si Castellanos no lograba traer inmigrantes, le pide a este una fianza o garantía en dinero por si incumplía su obligación. Por un momento ustedes. imaginen en la Santa Fe de 1856, lo que significaría que de pronto en medio del campo despoblado, se dividan parcelas, se hagan ranchos, se compren y preparen semillas y animales para recibir a unas 200 familias desconocidas, era toda una odisea, ya para el Gobierno, ya para toda la comunidad.
Castellanos para ayudarse en su proyecto de traer las familias creó una Sociedad de Colonos, suscribiendo acciones, entre los principales comerciantes y ganaderos de Santa Fe, para tener más respaldo.
Es así, que en 1854, Castellanos se dirige a Europa, a buscar a los inmigrantes. El trabajo de propaganda y convencimiento que realizó allí resalta sus condiciones de organizador, de conocedor de los problemas que afectaban a las economías europeas, y de como aprovechar las expectativas que generaba el poder emigrar. Fue un trabajo formidable.
¿Que pasaba en Europa alrededor de 1850? En Europa, los decididos a emigrar - familias o individuos - encargaban la resolución de este problema agencias y compañías especiales para tal fin.
Se ocupaban de transportarlos e incluso orientaban y decidían en cuanto a los sitios hacia donde ir. Cuando Castellanos llega a Europa, el polo de atracción de ese momento para los dispuestos a emigrar era Estados Unidos. 44 Especialmente luego de la gran conmoción que significó el descubrimiento de oro en California, por el suizo Sutter, en 1848. Influía también la menor distancia y costo relativo del pasaje en las preferencias por ir a este país, comparado con otros sitios más distantes como Australia y eventualmente Sudamérica.
"En Suiza, el período 1845-1855 se caracteriza por una serie de crisis en todos los órdenes. Además de la intranquilidad político, social y religiosa (que originó la guerra civil, afortunadamente breve de 1847), se registraron malas cosechas y una baja en los precios de los productos agrarios, progresiva desocupación en la industria textil a raíz de los adelantos técnicos, crecientes clausuras aduaneras en los estados vecinos, etc. Los campesinos recibieron duros golpes a raíz del aumento del comercio internacional y de la competencia extranjera (introducción del ferrocarril en 1847). La división hereditaria de la propiedad rural hizo insostenible la situación de muchos. La introducción del telar mecánico dejó a uno de cada dos trabajodores textiles sin ocupación. Es también entonces cuando se cierra definitivamente la posibilidad del mercenariato. Regresan los últimos soldados al servicio de los reyes de Nápoles y de algunos estados alemanes, a raíz de la supresión de las capitulaciones militares ordenada por la Constitución Federal de 1848. Como dice J. De Chambrier, "la gran epopeya del servicio militar extranjero había terminado; comenzaba la de la emigración." La cuestión obrera se hacía cada vez más aguda y todavía no había sido encarada seriamente por los políticos y pensadores liberales de esos años. Se trataba, en fin de, de la grave crisis que precedió al sobrehumano esfuerzo efectuado en las décadas posteriores para transformar la economía suiza en una "máquina" casi perfecta en la técnica, la industria y el comercio, como lo es hoy día. Todo ello origina una creciente ola emigratoria, que se dirige preferentemente a los Estados Unidos, atraída también por la fiebre del oro, desencadenada en California por el descubrimiento hecho en New Helvetia (1848). En el año 1854 dicha ola alcanzó su culminación registrándose en las estadísticas suizas un número de 13.934 personas (otras cifras dicen, de 15.000 a 18.000), ello significó el 7% de la población helvética de entonces." 45
Castellanos ante esta realidad, agudiza sus argumentos de empresario, y aprovecha los problemas económicos - sociales de la región central europea, para torcer el rumbo del flujo de emigrantes, acostumbrados a seguir los pasos de amigos y parientes ya radicados en Estados Unidos.
¿Que hace? Explica sus proyectos, publica un folleto describiendo la Argentina, recurre a otras publicaciones, y llega a acuerdos con ciertas agencias de emigración, para que lo ayuden a reclutar emigrantes para Sudamérica.
Lo hace con las agencias Beck-Herzog de Suiza, Textor de Francfort (Alemania) y con la agencia de Vanderest, de Dunkerke (Francia). Este último agente, posee un periódico que difunde los planes de Castellanos. Castellanos, despliega una serie de estrategias y, con un trabajo muy eficaz, logra romper las costumbres e intereses de años, en materia de emigración.
Este es uno de los méritos más importantes de Castellanos. Torcer el flujo de emigrantes, o del gran flujo apartar una pequeña corriente hacia otro destino, que luego se haría cada vez más grande.
Si no le hubiesen creído, por más contratos firmados con el gobierno argentino que exhibiera, ningún inmigrante hubiese venido.
Por eso es ferozmente combatido por las agencias rivales, (con intereses en mantener los viajes a Estados Unidos) y también por la prensa. Se pintan siniestras escenas de lo que ocurrirá a los que caigan seducidos por este aventurero una Republiqueta Bárbara.
Piénsese que fue realmente muy difícil convencer a la gente de venir a un sitio, que no es el mismo adonde antes han ido parientes, amigos, vecinos, sino a un lugar donde las compañías y agencias de emigración opuestas a Castellanos, expresan que es un país desconocido del hemisferio sur, sin ningún gobierno posible, donde se les corta la cabeza a hombres, y aún a mujeres, sin forma alguna de proceso, por orden de un mandón, a la manera de los beduinos. "Explotaban la fama de barbarie pampeana, ganada por hechos reales y por costumbres mitológicas, para derrumbar el espíritu de los posibles emigrantes." 46
Creo que este es el verdadero mérito de Castellanos y sus aliados europeos como Vanderest, Textor y Beck y Herzog. Fue un verdadero triunfo lograr que un contingente de emigrantes se reuniera, creyeran en un contrato que ofrecía un desconocido, y pese a todos lo pronósticos, emprendieran finalmente el viaje a Sudamérica. "Castellanos, había, pues obligadamente de relacionarse con tales empresas así para la publicidad y difusión de sus proyectos como para la celebración de contratos con los emigrantes y el traslado a su destino en América. Y bien sabido es que efectivamente al poco tiempo de su llegada a París se vinculó con tres de ellas: la "Agencia de Emigración Universal de Juan José María Vanderest de Dunkerke (Francia), la de C. H. Textor de Franckfort del Main (Alemania) y la de Beck y Herzog de Basilea (Suiza) (6). En gran parte proviene de ahí la triple nacionalidad de los colonos fundares de Esperanza que, como las tres agencias de emiggración, eran franceses, alemanes y suizos. La prevalencia numérica de estos últimos ha de atribuìrse al hecho de que la empresa suiza de los Beck y Herzog fue la que más se consustanció con los objetivos de Castellanos. Establecida su casa central en Basilea, instaló subagencias en varios cantones suizos, mediante las cuales no sólo extendía su acción publicitaria a los valles, pueblos y villas, sino que también convenía los precios, efectuaba los contratos y fijaba la fecha y el lugar de partida de los convoyes migratorios. Asociados al empresario salteño, los Beck y Herzog al poco tiempo se ilusionaron por la rica veta que el nuevo cauce migratorio hacia el Río de la Plata podría significar para sus futuras operaciones. Desde entonces se embarcaron con decisión, entusiasmo y optimismo en esa aventura transoceánica que, como se vio mas tarde, no respondió a las esperanza materiales, pero que resultó en alto grado beneficiosa para la futura colonización agrícola santafesina." 47
Hay que destacar lo hecho por Castellanos. Si su propuesta tuvo éxito y credibilidad se debió también a la comprensión del problema que tenían los mismos países europeos que generaban emigrantes. Tal es el caso de Suiza, que se sabía envuelta en una crisis interna que expulsaba población (1815-1847 Nacimiento del Estado Federativo) - (1847 - Guerra del "Sonderbund" Creación de la Confederación Suiza Moderna.) El nacimiento de un Estado federativo (1815-1847)
"El fin de la guerra napoleónica y las malas cosechas producen una crisis económica que afecta tanto a la agricultura como a la industria. Será el último periodo de hambre que vivirá la Confederación. También habrá una emigración masiva (el servicio militar extranjero ya no atrae más que a los oficiales, hijos de familias notables)... " 48
Pese a su crisis, Suiza nunca abandonó a sus hijos y los protegía de los futuros destinos de sus ciudadanos con la labor en el extranjero de sus cónsules, o con las garantías de depósito en dinero que exigía a las compañías de emigración, para que cumplan lo pactado, y no envíen al engaño a sus hijos, en inseguros países, en un hecho altamente destacable. 49
Lo mismo ocurría con Alemania. Allí, por primera vez en la Asamblea Nacional de Francfort, en 1848, se estudiaron las políticas demográficas. Los tiempos habían cambiado. Una primera ola de industrialización había puesto en movimiento las viejas estructuras económicas y sociales de Alemania. Los artesanos dejaron de recibir encargos, los campesinos emigraron del campo y buscaron trabajo en las crecientes ciudades. No todos estaban a la altura de las nuevas exigencias y también había quienes no estaban dispuestos a aceptarlas. 50
Principalmente los hijos de campesinos, que se veían confrontados con la alternativa de transformarse en mineros u obreros industriales, o emigrar, y preferían el destino incierto en Sudamérica, al duro y para ellos insólito trabajo en una mina o una fundición. Pero el gobierno Alemán no quería que quienes deseaban emigrar se vieran librados a un futuro totalmente desconocido. A fin de hacerse una imagen de las oportunidades que la Argentina ofrecía para la radicación de colonos alemanes, el Ministro de Comercio del Reich envió en 1849 al político y escritor Fiedrich Gerstäcker. La impresión de este, en general fue positiva. Su informe describe a la Argentina como un país casi ideal para los inmigrantes. La oportunidad de crearse allí una nueva existencia eran buenas, pues podía esperarse que serían recompensados quienes practiquen allí el ahorro y la laboriosidad. 51
Precisamente las cualidades que Castellanos y el país esperaban conseguir con los inmigrantes europeos. Evidentemente por su larga residencia en Europa, Castellanos conocía estos planteos, que se estaban produciendo en la sociedad europea. Sabía que el cambio del telar tradicional (ej.: el telar mecánico) equivalía a realizar el mismo trabajo con la mitad de personal. Pequeños artesanos, campesinos, comerciantes arruinados, debían acomodarse a la nueva situación. Europa para ellos estaba agotada, había que partir tras algún sueño, alguna quimera, alguna esperanza. En Europa por esos días había síntomas de descontento, un refrán de esos días era: "Hizo a los pesimistas salir para América y los optimistas prepararse para la batalla". 52 Muchos las familias relativamente prósperas desarraigaron a sus familias y fueron a América por evitar verse envuelto en un algún levantamiento sangriento.
Castellanos los captó, los trajo a un nuevo mundo, pero no adonde los que habían partido antes, iban. Esa es la diferencia. Les ofrecía un raro país llamado Confederación Argentina, que era casi un inmenso desierto.
Su mérito es haber convencido a estas primeras doscientas familias.
Se puede objetar que no pudo traer las mil familias, que propuso inicialmente, que fracasó al haberse desvinculado pronto de sus obligaciones con el gobierno.
Se puede objetar que tuvo excesivas pretensiones en cuanto a lo que pedía como pago por sus trabajos.
Pero es innegable, que al poner doscientas familias en la llanura santafesina, estas fueron mismas fueron los mejores agentes de propaganda que el país podía tener, la llamada de boca en boca. Estos comenzaron a escribir, a contar como era la Confederación Argentina, como era Santa Fe, y comenzaron a llamar a sus parientes y amigos para que vengan. Castellanos había logrado cambiar parte del torrente inmigratorio mundial. Ahora sí ya había referencias concretas de que era la Argentina y cuales eran las posibilidades reales para los inmigrantes. Ellos mismos relataban sus experiencias.
Después vendrían las dificultades propias de poner en práctica semejante proyecto, como cuando Castellanos avisa desde Europa que en poco tiempo arribarán los inmigrantes, según el art. 6° del contrato, las 5 colonias convenidas debían fundarse a gran distancia de Santa Fe, en la margen derecha del Río Paraná y en ambas márgenes del Río Salado, desde la altura del pueblo viejo de San Javier al Norte, cuyos parajes serían elegidos por el Sr. Castellanos o su apoderado, con tal que sean de propiedad pública. Pero lo paradójico es que la 1er. colonia no fue levantada en tierras públicas. 53 Cuando el apoderado de Castellanos en Santa Fe avisa al Gobierno, que ya estaban por partir las familias, el gobierno nombra una Comisión para que ubique el sitio y dirija los trabajos para el emplazamiento de la colonia, la Comisión estimó que el sitio determinado por el art. 6° no era el más adecuado, y propuso levantarla a 8 leguas al NO de Santa Fe, en la banda occidental del Río Salado. Cercana a ella quedaría el Cantón Militar conocido como Fortín Iriondo. Según documentos oficiales, entre setiembre de 1855 y mayo de 1856, el Gobierno invirtió 31.393$, en los gastos de división, amojonamiento y construcción de viviendas para colonos.
A esto se agrega la compra del terreno, por parte del Gobierno, ya que no era toda la tierra fiscal como se pensaba. Al volver de Europa en 1856, Castellanos considera que el cambio del lugar de emplazamiento, como esta compra de terreno no prevista y el hecho que, (ya estando los colonos en Santa Fe,) aún no se habían terminado las viviendas para ellos, era un incumplimiento a su contrato. Solicitó entonces que se le abonaran los gastos de expedición y se lo indemnizara por los perjuicios sufridos.
Finalmente, el 2 de julio de 1856, el Gobierno Nacional resuelve pagarle a Castellanos 550.000 francos (110.000 $ fuertes) por los gastos hechos, desvinculándose así de su proyecto de la Colonia Esperanza, quedando esta bajo administración del Gobierno Nacional.
Así, de esta manera se fue alejando la presencia de Aarón Castellanos de Esperanza. Pero el impulso, las ideas de Castellanos y los hombres y mujeres seducidos por él y sus promesas, venidos de Europa ya se habían puesto en movimiento y no pararían. Luego vendrían las primeras cosechas, las colonias de San Jerónimo Norte, San Carlos y cientos más de colonias en el país entero, y con ellas, los talleres de herreros, los molinos harineros, las primeras pequeñas industrias, el sueño implícito que lleva el escudo de Esperanza, "subdivisión de la propiedad" se fue haciendo realidad, y también aparecen los hombres comunes y sudorosos del campo o de los talleres y pequeñas industris de los pueblos de la ya llamada "pampa gringa", aparecen también los poetas como Pedroni y los historiadores como Grenón, Gori, Oggier y Jullier, Schobinger, Gschwind, para cantarle y contarles la famosa invasión gringa…"Hoy nadie llegaría, pero ellos llegaron. Sumaban mil doscientos, cruzaron el Salado…" 54Actualmente sus restos descansan en el centro de lo que fue la llamada calle ancha que dividía según el contrato las dos secciones de la colonia, en lo que es hoy la plaza principal de Esperanza, al pie del monumento nacional de la Agricultura.
Una actitud típica argentina es querer luego de muertos, darle a sus hombres el reconocimiento que no gozaron en vida, poniéndose en estas tareas casi el mismo énfasis y energías, conque se combaten proyectos e inquietudes de contemporáneos durante sus vidas.
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Monumento
a la agricultura y lugar donde descansan los restos de Aarón Castellanos
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